10 claves para vigilar la relación entre gastos y ventas en una empresa

Una empresa no funciona desde el momento en el que las pérdidas superan a los beneficios. En la gran mayoría de los casos, se debe a un problema en la administración del negocio. Hoy en día, la solución pasa por emplear un programa de gestión para empresas que haga de nuestro trabajo una labor más sencilla.

Aunque parezca que solo las grandes empresas multinacionales pueden aprovecharse de las innovadoras herramientas que existen actualmente en el mercado, en realidad, estos eficientes programas de gestión para empresas están creados para ayudar principalmente al pequeño empresario. Sin ir más lejos, Konssult se convierte en un software muy eficaz a la hora de gestionar cualquier aspecto relacionado con la administración de las pymes.

El apartado contable de la empresa suele quedar relegado en una persona que cuenta con grandes conocimientos en materia económica y que está al día de la actualidad fiscal. Pero, ¿qué empresas pueden permitirse contar con un contable? En la gran mayoría de los negocios son sus propios propietarios los encargados de llevar los números, y muchos se las ven y se las desean para conseguir que a final de mes éstos cuadren y los beneficios superen a los gastos. Es importante llevar un control exhaustivo, de forma mensual e incluso diaria, de cada actividad empresarial que acometa nuestra empresa. Si no tenemos tiempo o conocimientos, ¿por qué no realizar una pequeña, pero fructífera, inversión en un programa de gestión empresarial?

Konssult, como referente de los programas de gestión para empresas, se convertirá en el gran aliado de los autónomos, ayudándoles a analizar diferentes situaciones: evolución de ventas, gastos, compras y salarios; comparativa de ventas y gastos; previsiones económicas-financieras; control de la tesorería o gestión de presupuestos y albaranes. ¿Por qué resulta tan importante controlar los gastos y ventas de nuestra empresa?

  1. Contar con un presupuesto de gastos de forma mensual: De este modo trabajaremos sobre un pilar seguro, ya que solo tendremos que preocuparnos de no sobrepasarlo.
  2. Supervisión constante: Llevar un control a rajatabla sobre las cuentas de la empresa. Podríamos solicitar a cada departamento que nos remitiese un informe semanal o mensual con los gastos, de tal modo que al compararlos con los beneficios podríamos tomar decisiones efectivas para el porvenir de nuestra empresa. Se podrían comparar con períodos anteriores, conociendo así si se experimentan variaciones, bien al alza o bien a la baja. También sería interesante preguntarnos, ¿cuánto nos cuesta levantar la persiana de nuestro negocio cada día?
  3. Facturación obligada: No hay mejor forma de supervisar los gastos e ingresos de una empresa que acometer la facturación de cada pedido que se realiza o de cada venta que se lleva a cabo. Una emisión de facturas periódicas será la prueba de fuego a la hora de realizar nuestro estudio comparativo.
  4. Aplicar la normativa vigente: El desconocimiento de las leyes y normas fiscales no nos exime de nuestras responsabilidades. Aunque no seamos expertos contables, deberemos estar al día de las nuevas ordenanzas, normativas o impuestos (IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades) relacionados con la facturación de nuestro negocio.
  5. Clasificar los gastos: Además de por fechas, sería interesante separar los gastos fijos (alquiler, luz, teléfono, agua, etc.) de los variables (materias primas, mano de obra, etc.) para poder realizar un análisis más profundo de la situación. ¡Quizás haya gastos susceptibles de suprimir!
  6. El valor del inventario: Si llevamos un control diario del inventario/stock de nuestra empresa, evitaremos gastos innecesarios en comprar productos que finalmente se quedarán almacenados sin poder darles salida. De igual modo, si cuando queremos vender un producto resulta ser que no tenemos existencias, entonces estaremos perdiendo beneficios. El factor gastos/ventas mantendrá una estrecha relación con el factor inventario.
  7. Filosofía de grupo: Es importante concienciar a los empleados en la importancia de no derrochar, consiguiendo que se sintiesen parte activa del negocio a la hora de contribuir en un incremento de la eficiencia y la efectividad empresarial. Una vez éstos participen en la consecución de los objetivos económicos, será importante premiarlos por su trabajo. Es una forma de mantener a la plantilla unida y trabajando por economizar gastos.
  8. Control por departamentos: Dentro de los gastos totales de la empresa, sería interesante recompensar mensualmente a aquel departamento que mejor supiese amortizar sus fondos y que recortase mayores gastos.
  9. Negociar con los proveedores: Si podemos, debemos supervisar los contratos de forma mensual, sin tener miedo a pactar posibles nuevos acuerdos. Tenemos que luchar por nuestros beneficios, por lo que será nuestra obligación conseguir los mejores descuentos.
  10. Fomentar el teletrabajo: Si queremos reducir nuestros gastos, pero sin que las ventas se viesen afectadas, el teletrabajo puede ser una buena solución. Diferentes estudios aseguran que el rendimiento se verá acentuado en un 20%. En las tecnologías encontraremos una gran ayuda.

No hay mejor forma de desarrollar una correcta estrategia empresarial que siguiendo un control exhaustivo de los números de nuestra empresa. El buen empresario debe saber optimizar sus fondos para gastar lo menos posible e ingresar grandes cantidades, aunque sin descuidar la calidad de sus servicios. Para ello, una grata solución a la hora de conocer nuestra situación financiera será emplear un programa de gestión para empresas.

 

 

 

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