Errores más frecuentes en la facturación trimestral

La facturación trimestral es una de las tareas más comunes de las gestorías que asesoran empresas, por tanto no deberían existir errores a la hora de realizarla. Sin embargo, lo rutinario de las tareas y las prisas entre otras cosas hacen que haya fallos en esta labor. Gracias a la gestión online de asesorías estos errores se minimizan.

Las asesorías deben realizar la facturación trimestral de numerosas empresas y además de una tarea común es relativamente sencilla. Sin embargo, las prisas o el exceso de confianza hacen que se cometan errores que gracias a la gestión online de asesorías desaparecen. Los errores más comunes son los siguientes:

  1. Datos de identificación incorrectos. Si los datos del proveedor o del cliente están mal, la factura es incorrecta y por tanto no se puede cobrar. La gestión online de asesorías minimiza estos errores al automatizar la gestión de las facturas y permitir una ágil corrección.
  2. Datos de numeración. Si la numeración es incorrecta tampoco se puede emitir ni cobrar la factura. Además, todas las facturas de una misma actividad deben ir correlativas y tener la misma nomenclatura, por ejemplo 1/2016; 2/2016. El primer número responde a los meses y el segundo, al año. En la gestión online de asesorías se ve fácilmente ya que se pueden obtener todas las facturas rápidamente y verificarlas.
  3. El importe facturado. No es sólo importante para el cobrador, sino que un error de este tipo puede hacer que la administración invalide la factura y la considere un fraude, sobre todo en las facturas de prestación de servicios. También puede ocurrir en las facturas electrónicas.
  4. Errores matemáticos. Si el asesor o autónomo cuenta con una gestión online de asesorías, tendrá un software específico para realizar las operaciones matemáticas automáticamente, esto evitará errores.
  5. Olvidarse de facturar. La facturación trimestral tiene unos plazos y no es muy común sobrepasarlos, pero a veces ocurre. La gestión online de asesorías recuerda las fechas límite mediante alertas para que esto no suceda.
  6. No detallar los servicios facturados de forma clara. Una factura debe ser lo más clara posible tanto para el emisor como para el receptor ya que el pagador archivará la factura y con el tiempo debe recordar por lo que pagó.
  7. No contar con un programa de gestión online de asesorías. Esto es de por sí un error ya que gestionar las facturas online permite ahorrar tiempo y dinero. Además, es una forma de almacenar los documentos sin gastar papel y tenerlos organizados.

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